"BOSTON CÍA ARG DE SEGUROS S.A.

c/Cap., etc. buque "NORLISK" S/COBRO"

- Sala II, Causa 9301/93 del 19.8.97

- Transporte Marítimo: Notificación del art. 264 de la Ley de Navegación y Limitación de Responsabilidad: Su cómputo.


CAUSA 9301/93 del 19.8.97 BOSTON CÍA ARG DE SEG c. BQ NORLISK s. FAL­TANTE /U

 

 

TRANSPORTE MARÍTIMO: mercade­rías de despacho directo forzoso. . Notifica­ción con consignatario. Ingreso a depósito fiscal. Liberación del transportador. Limite de responsabilidad. Mercaderías embaladas en bultos.

1.-Si las mercaderías eran de despacho directo forzoso, de conformidad con lo dis­puesto en el dec. 2284/91 (art. 28) y en la Re­solución 2439/91 de la A.N.A., la notifica­ción a consignatario en los términos del los arts. 264 y 266, de la ley 20094, debió ser acreditada para liberar a la transportista del deber de custodia ya que no queda eximido con la descarga material de la mercadería de dicho deber que sobre ella le incumbe. Toda vez que la mercadería fue entregada en bue­nas condiciones (el conocimiento que docu­menta el transporte es "limpio"), y la trans­portista las entregó en mala condición a de­pósito fiscal, su responsabilidad resulta evi­dente.

2.- Tratándose de un reclamo indemniza-torio por incumplimiento de un contrato de transporte marítimo fundado en el faltante de mercaderías embaladas en bultos u otro tipo de recipientes -cuya cantidad se consig­nó en el respectivo conocimiento de embar­que, ya sea en la columna "número de bul

tos" o en la de descripción de la mercadería-acondicionados en un artefacto unitarizados de cargas, corresponde calcular el limite de responsabilidad que contempla la Conven­ción de Bruselas de 1924 sobre cada uno de aquellos bultos o recipientes"

En Buenos Aires, a los, 19 días del mes de agosto de mil novecientos noventa y siete reu­nidos en acuerdo los señores Jueces de la Sala 2 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, para conocer en re­curso interpuesto en autos: "BOSTON CÍA. ARGENTINA DE SEGUROS

S.A. C/ CAP.Y/O ARM.Y/O PROP. BQ. NORLISK' S/ FALTANTE Y/O AVERIA DESCARGA TRANSPORTE MARIT.", res­pecto de la sentencia, de fs. 171/173, el Tribu­nal estableció la siguiente cuestión a resolver:

¿Se ajusta a derecho la sentencia apelada?

Practicado el sorteo resultó que la votación debía ser efectuada en el siguiente orden; se­ñores Jueces de Cámara doctores Marina Mariani de Vidal y Eduardo Vocos Conesa.

A la cuestión planteada, la señora Juez de Cámara doctora MARINA MARIANI DE VI­DAL dijo:

I.- La sentencia de fs. 171/173 (conf. acla­ratoria: de fs. 180) condenó a capitán y/o pro­pietarios y/o armadores del buque 'NOR-


LISK' a pagarle a Boston Compañía Argenti­na de Seguros S.A. la cantidad de u$s 72.588, con intereses partir de la notificación del tras­lado de la demanda a la tasa liquidada por el Banco de la Nación Argentina en sus opera­ciones de descuento en dólares estadouniden­ses en el día de su fecha, con más las costas del juicio.

Ello por considerarla responsable del in­cumplimiento del contrato de transporte de una partida compuesta de 7 pallets con 182 bolsas con vitaminas que -al amparo del cono­cimiento n° 5 de Amberes y consignada a Nutrer S.R. L. (que luego cediera sus derechos a Inmobal S.A.)- llegó al puerto de Buenos Ai­res el 7.12.92 a bordo del buque NORLISK, siendo observada con nota de "mala condi­ción" a su ingreso a depósitos fiscales. La compañía de seguros promovió el juicio -su­brogada en los derechos de la consignataria- a fin de recuperar las cantidades abonadas a és­ta con motivo del contrato de seguro que las vinculara.

Apeló la demandada y expresó agravios a fs. 187/189 vta., los que fueron contestados a fs. 193/195 vta.

Mediante también recursos por los honora­rios regulados, los que serán considerados por la Sala en conjunto al final del Acuerdo.

II.- Quéjase la apelante de que se la haya considerado responsable de las averías que afectaron al cargamento que transportó, pero no tiene razón.

Sostiene que las mercaderías eran de des­pacho directo forzoso, de conformidad con lo dispuesto en el dec. 2284/91 (art. 28) y en la Resolución 2439/91 de ANA; que ella notifi­có al consignatario en los términos de los arts. 264 y 266, de la ley 20.094, y que éste no se presentó a retirarlas al costado del buque. Consecuentemente, descargada en el puerto y hasta su ingreso a depósitos fiscales, estima que quedó liberado el transportista del deber de custodiarlas, de modo que no puede impu­társele la mala condición que presentaban los


bultos a su ingreso a dichos depósitos (según lo que surge del acta de fs. 11/15), cuatro días después de la descarga, negada por la actora la recepción por el consignatario del aviso del arribo del vapor, no se logró -a mi juicio-acreditar esa recepción.

En efecto, supuesto que se tuviera por au­téntica la nota de fs. 37, los informes de fs. 117, 118 y 120 no resultan favorables para la apelante. Tampoco las declaraciones testimo­niales de fs. 130 y vta. y 130 vta. 131: la pri­mera porque nada aclara respecto del concreto transporte sub lite (conf. respuesta a la preg. 2ª) y lo mismo cabe predicar respecto de la segunda toda vez que, aunque la testigo afir­ma que la notificación se envió, nada dice acerca el su recepción (que es lo que aquí in­teresa) y porque sus dichos hasta podrían po­ner en duda tal recepción, ya que aquélla se habría remitido por "correo normal" (o sea "oficial") sobre cuyos defectos se explaya la testigo, indicando que por ese motivo se optó posteriormente por el correo privado.

En cuanto a la nota de fs. 43, desconocida también su autenticidad, ella no ha sido de­mostrada (observo qué la demandada desistió de la declaración testimonial de su firmante; conf. fs. 157).

Y siendo que en defecto de la notifica­ción exigida por los arts. 264 y 266, de la ley 20.094, el transportista no queda libera­do con la descarga material de la mercade­ría del deber de custodia que sobre ella le incumbe, como ésta le fue entregada en buenas condiciones (el conocimiento que documenta el transporte es "limpio") y las entregó en mala condición a depósito fiscal, su responsabilidad resulta evidente.

III.- La otra queja se vincula con la li­mitación de responsabilidad que, con fun­damento en lo establecido en los arts. 278, de la ley 20.094, y 4o, ap. 5o, de la Convención de Bruselas de 1924, invocó la deman­dada en el responde (fs. 47, ap. 5) y no fue considerada por el Juez

Quiere la apelante que ese limite sea calculado sólo sobre los 7 pallets en los que venia acondicionado la carga…, Señalo en primer término que la transportista tiene derecho a acogerse al limite de responsabilidad aludido. Mas éste deberá ser calculado sobre las 182 cajas mencionadas en el conocimiento de embarque y que venían arrumadas en los 7 pallets que el conocimiento también individualiza


Ello así en mérito a la doctrina del fallo plenario que esta Excma. Cámara dictara en la causa "La Confianza Cía. Arg. de Segs. S. A. c/ buque SALVADOR y/o Iva-ran Lines s/ cobro", el 22.9.89 y de acuer­do con la cual "tratándose de un reclamo indemnizatorio por incumplimiento de un contrato de transporte marítimo fundado en el faltante de mercaderías embaladas en bultos u otro tipo de recipientes -cuya cantidad se consignó en el respectivo cono­cimiento de embarque, ya sea en la colum­na "número de bultos" o en la de descrip­ción de la mercadería- acondicionados en un artefacto unitarizador de cargas, co­rresponde calcular el límite de responsabi­lidad que contempla la Convención de Bruselas de 1924 sobre cada uno de aque­llos bultos o recipientes.

A esa conclusión no obsta la circunstancia de que el buque haya "certificado" únicamente la carta de 7 pallets, en tanto la mención de las


cajas que cada uno de éstos contenía anotició al transportista de lo que llevaba y lo puso en condiciones de cerciorarse de ello, sin que éste haya acreditado haberse encontrado im­posibilitado de controlar, al momento del embarque, la exactitud del dato declarado por el cargador -en verdad, ni siquiera alegó la concurrencia de imposibilidad alguna, ni las razones que lo condujeron a "certificar" sólo la carga de los 7 pallets y no la de los bultos cargados en él-.

IV.- Por lo expuesto, propongo confirmar la sentencia apelada, en lo que fue materia de agravios, con la salvedad de que el monto de­finitivo de la condena no podrá superar el lí­mite de responsabilidad al que se acogiera la demandada en el responde, calculado según la pauta sentada en el Considerando III.

Con costas a la apelante vencida (art. 68, Código Procesal), ponderando que la actora únicamente se opuso a que el límite de res­ponsabilidad fuera calculado sobre las bases indicadas por aquélla.

Es mi voto.

El señor Juez de Cámara doctor Eduardo Vocos Conesa, por razones análogas a las adu­cidas por la señora Juez de Cámara doctora Marina Mariani de Vidal, adhiere a las conclu­siones de su voto. Con lo que terminó el acto.

—MARINA MARIANI DE VIDAL. —EDUARDO VOCOS CONESA.