LA BUENOS AIRES CÍA DE SEGUROS S.A.

c/SCHENKER ARGENTINA S.A." s/Ordinario”

- Sala I, Causa 6671/92 del 18.11.97

- Transporte Aeronáutico: No hay relación entre Schenker Argentina y Schenker Internacional.


La Cámara rechaza la demanda ya que no se probó la calidad de transportista de Schenker Argentina, ya que en cada caso hay que probar la relación entre Schenker Internacional y Schenker Argentina.

La sentencia en recurso reseñó adecuada­mente las circunstancias del caso que nos ocu­pa (fs. 326 y vuelta) por lo que a ella me remi­to en este aspecto, brevitatis causae.

Apeló la actora, expresando agravios a fs. 346; ellos fueron contestados por Schenker a fs. 362, y por Iberia a fs. 366.

El escrito inicial (fs. 46) es muy claro en el sentido de que se demanda a Schenker Argen­tina porque la mercadería faltante había sido "transportada por un avión de la empresa de­mandada".

En su escrito de responde, Schenker dijo que su función consistía simplemente en el cobro del flete de parte del consignatario (fs. 62), atribuyendo el carácter de transportador de hecho a Iberia y de transportador contrac­tual a Schenkers Limited (fs. 62 vuelta). Opuso, defensa de falta de legitimación pasiva en los autos del epígrafe.

    En Buenos Aires, a 18 días del mes de no­viembre de 1997, se reúnen en Acuerdo los Señores Jueces de la Sala 1 de esta Cámara para dictar sentencia, entonces, la. Conforme con el orden del sorteo efectuado, el doctor Martín Diego Farrell dice:

    Al contestar la defensa (fs. 83 vuelta) la actora le atribuye ahora a Schenker Argen­tina el carácter de transportista contrac­tual, lo que lleva al Señor Juez a concluir (fs. 327) que la actora modificó su preten­sión luego de notificada la demanda, por lo que ésta debe ser rechazada respecto de es­ta codemandada

Algo de esto hay, por cierto. Si el deman­dante hace cambios en la causa de pedir o en la persona contra la cual la demanda se dirige, hay una demanda nueva y distinta. Cuando se cambia el sujeto, el objeto, o la causa, se produce la transformación -o el cambio- de la demanda (Morello - Passi Lanza - Sosa Berizone, "Códigos Procesa­les", tomo IV, págs. 244/245). Si como nor­ma se permitiera modificar la demanda en cualquier momento, dice Colombo, fácil es advertir el desorden que sobrevendría ("Código Procesal", tomo I, pág. 536); el cambio, entonces, sólo es admisible cuando la demanda no se hubiera notificado (Feno-chietto - Arazi, "Código Procesal", tomo 2, pág. 183).

Hasta aquí, como se ve, coincido con el Señor Juez. Pero empiezo a vacilar cuando recuerdo que el Tribunal ha decidido que el usuario puede demandar tanto al transpor-


tador contractual cuanto al efectivo, en vir­tud de lo establecido por el artículo 153 del Código Aeronáutico, tema que no afecta la validez de la Convención de Varsovia pues­to que ella no legisla sobre la materia (confr. esta Sala, causa 8609/92 del 26.3.96). Por otra parte, ambos transportistas son solidariamente responsables (confr. Sala II, causa 24.541 del 15.9.95).

De manera que, en rigor, demandar a alguien en virtud de ser (aparentemente) transportador de hecho, y modificar luego la demanda por resultar que es transporta­dor contractual no debería tener una con­secuencia tan drástica para la actora como el rechazo de la demanda.

Pero no persigo el tema aquí, puesto que la solución del caso que nos ocupa es otra. Recuérdese que la demandada negó tanto ser transportador de hecho cuanto trans­portador contractual. La actora funda su caso en unas identidad entre la demandada y quien aparece en la guía de fs. 35, esto es, Schenkers Limited, e Invoca en su favor lo decidido por el Tribunal en la causa 4888 del 18.12.87. Es cierto que allí se decidió que existía una relación entre Schenker In­ternational Forwarders y Schenker Argen­tina S.C.A., pero la decisión se basó en cuestiones de hecho y en la prueba específi­ca aportada en ese expediente.

En cambio, en la causa 18.205 del 7.12.96, el Tribunal decidió, también sobre la base de cuestiones de hecho, que no exis­tía relación entre Schenker Argentina y Schenkers Internacional. De la prueba obrante en estos autos no puedo concluir en que la demandada y el transportista con-


tractual sean idénticos (en realidad, no se aportó prueba alguna en este aspecto, limi­tándose la actora a la mención del fallo que he citado), y este es el motivo por el cual creo que debe rechazarse la demanda res­pecto de este codemandado, más allá de la circunstancia de que la demanda haya sido, o no, modificada tardíamente.

Por lo que hace a Iberia debo recordar que la protesta de fs. 38 fue dirigida a Schenker Argentina acerca de la cual aca­bo de decir que no se acreditó que tuviera relación alguna con el transporte de autos. Mal puede esta protesta, entonces, invo­carse en contra de Iberia, por lo cual coin­cido con el Señor Juez en que la acción a su respecto también debe ser rechazada, al no haberse cumplido con el recaudo pre­visto por el artículo 26 de la Convención de Varsovia. (Nótese que el memorial de la actora argumenta -fs. 348 vuelta- que la protesta puede efectuarse contra el transportista contractual o contra el efec­tivo, pero aquí no se acreditó ninguno de los dos supuestos).

Voto, pues, para que se confirme la senten­cia en recurso en cuanto fue materia de agra­vios, con costas de Alzada a la recurrente, vencida.

El Juez Francisco de las Carreras adhiere al voto que antecede.

En mérito a lo deliberado y a las conclusio­nes del Acuerdo precedentemente transcripto, el Tribunal RESUELVE: Confirmar la senten­cia en recurso en cuanto fue materia de agra­vios. Las costas de Alzada se imponen a la re­currente.