"ULTRAMAR CÍA DE SEGUROS

c/ COMANDO EN JEFE DE LA FUERZA

AEREA/L.A.D.E." S/ORDINARIO"

- Sala III, Causa del 20.3.97

- Transporte Aeronáutico: Si el depósito fiscal recibe sin

observaciones, debe responder por las averías

y/o faltantes que se verifican a posteriori.


 

La recepción de la carga sin observacio­nes por el depositario, crea la presunción de que la recibió en buen estado. Por ello, si la entrega dañada, debe responder por dichos daños.

—CNFed. Civil y Com., sala III, marzo 20-9-97.

—Ultramar Cía. de Seguros c. Comando en Jefe de la Fuerza Aérea.

2a Instancia.—Buenos Aires, marzo 20 de 1997.

El doctor Bonifati dijo:

I. Plataforma fáctica:

La mejor comprensión de la solución que propongo a mis colegas de sala hace necesario un breve relato de lo acontecido en la instan­cia inferior —obviamente— en todo aquello vinculado con los agravios vertidos.

1. Según surge de las constancias de autos, Ultramar S. A. de Seguros y Serono Argentina S. A. promovieron formal demanda (la prime­ra en su carácter de aseguradora quien se su­brogó en los derechos de la segunda en su ca­lidad de consignataria) contra Estado nacional (Comando en Jefe de la Fuerza Aérea Argenti­na) y Líneas Aéreas del Estado (LADE), por cobro de pesos, como consecuencia del faltan-te verificado en el cargamento de 8 cajas con­teniendo ampollas de pergonal 500, transportado por Lade desde la ciudad de Roma al ae­ropuerto de Ezeiza, al amparo de la guía aérea N° 055-56041370 del 9/11/79.

2. El magistrado de la instancia originaria en el pronunciamiento que luce a fs. 254/255 vta., acogió la acción impetrada y condenó a las demandadas y a la Caja Nacional de Aho­rro y Seguro (en los términos del art. 118, ley 17.418) a abonar a la actora la suma que resul­te de la liquidación a practicarse conforme las pautas ordenadas, más intereses y costas.

Se alzaron contra tal decisorio: la deman­dada a fs. 259, las actoras a fs. 268 y la Caja Nacional de Ahorro y Seguro a fs. 267. Expre­saron agravios a fs. 280 los actores, y a fs. 281 /283 la accionada, los que sólo fueron res­pondidos por los primeros a fs 286/286 vta. A fs. 284 se declaró desierto el recurso presenta­do por la Caja Nac. de Ahorro y Seg.

Asimismo a fs. 259 obra recurso por los honorarios regulados, los que serán tratados por esta sala en conjunto al término de este acuerdo.

3. El decreto de autos para sentencia de fs. 287 habilita para efectuar la presente ponen­cia.

II. La cuestión en debate: una aclaración previa

 

     1. Una atenta y exhaustiva lectura de los escritos de agravios revela que la actora cuestiona el decisorio con relación al punto de partida para la actualización del valor de la mercadería efectuada por el a quo respecto del crédito de la consignataria Serono S.A. y por su parte la demandada critica la valoración de las probanzas, en cuanto sostiene que las mis­mas no han acreditado que el faltante se haya producido durante la estadía de la mercadería en el depósito de Lade.

En primer lugar, resulta imprescindible in­dicar que los argumentos que la accionada ex­pone en abono de la postura asumida no al­canzan a conmover las correctas conclusiones a que arribó el a quo, pues no especifica los pretendidos errores ni señala los elementos concretos que avalarían la argumentación de­sarrollada.

Desde tal perspectiva, considero que los reparos formulados sólo trasuntan discrepan­cia con la ponderación que de las distintas probanzas efectuara el sentenciante, sin intro­ducir objeciones con entidad suficiente como para enervar el correcto enfoque y posterior desarrollo efectuado por aquél.

Sin perjuicio de ello efectuaré unas breves consideraciones respecto de la responsabili­dad del transportista y luego me abocaré al tó­pico planteado por la actora respecto de la ac­tualización del valor de la mercadería recla­mada.

2. La demandada sostiene que la carga ingresó a sus depósitos de Ezeiza en "buena condición" y que sólo procedió a la verifi­cación del estado externo de los bultos pero no de su contenido —actividad que, según ella, correspondía a la consignataria—.

Efectivamente —tal como lo pone de manifiesto el juzgador— la carga fue reci­bida en buena condición a su ingreso al de­pósito de la accionada el 11/11/79 —según surge del acta de verificación conjunta que luce a fs. 17/18 —sin objeción alguna de parte de aquélla. De el lo se colige que si


Lade, no tomó los recaudos necesarios para determinar las condiciones de ingreso al depósito de la mercadería (pudiendo hacer­lo), permitió la entrada en funcionamiento de la presunción "iuris tantum" de recep­ción de la carga en buen estado, y por tanto las consecuencias desfavorables que ahora recaen sobre ella derivan de su propia con­ducta discrecional.

Es claro pues, que no puede esgrimir di­cho argumento para liberarse de su respon­sabilidad, puesto que el daño sufrido por la mercadería —el cual no se discute— revela el incumplimiento en que incurrió la de­mandada en el resultado prometido, cual era reintegrar las cosas depositadas en el mismo estado en que las recibiera, esto es, en buenas condiciones; presumiéndose — "iuris tantum"—por dichas circunstancias, que tales anomalías se produjeron luego del ingreso al depósito fiscal, o sea, cuando la guarda de la partida se hallaba en cabeza de la depositaría.

En consecuencia, y luego de un exhaus­tivo análisis de los antecedentes del sub-lite, toda vez que Lade no ha probado —carga que le incumbía como imperativo de su propio interés y en mérito de la presunción aludida (art. 377, Cód. Procesal)— que aquel incumplimiento no le fuera imputa­ble, se encuentra obligada a enjugar los co­rrespondientes perjuicios, por lo que propi­cio confirmar este aspecto del decisorio.

 

       3. Con relación al plazo de actualización del valor de la mercadería dañada —por el cual se queja la accionante— se ha resuelto en reiteradas oportunidades (con criterio que comparto) que: "tratándose del incumplimien­to del contrato de transporte aéreo, para fijar el daño corresponde atenerse al valor en plaza del faltante al tiempo de la descarga (arg. art. 608, Cód. Civil; art. 179, Cód. de Comercio), sin perjuicio de la procedencia de actualizar el importe respectivo a la fecha de la sentencia en razón de la depreciación monetaria ocurrí da" (vid. sala 1, causa Nº 6170 del 1615/78, entre otros).

En consecuencia, el agravio deberá ser acogido, y por tanto, respecto de la indemni­zación que deberá percibir la consignataria Serono S.A. el valor del daño de la mercadería de A 3,47 deberá actualizarse desde el 10/11/79 (fecha de descarga) hasta el pago subrogatorio (21/3/80) conforme las pautas se­ñaladas por el iudex, a quo, produciéndose en­tonces la detracción de la suma abonada por la aseguradora a valores homogéneos, y de allí en adelante, como se señala en el fallo recurri­do.

III. Resultado final del recurso

Como colofón, de prosperar mi voto, co­rresponderá confirmar el pronunciamiento re­currido en lo principal que decide, y modificarlo conforme las pautas establecidas en el Considerando II) Punto 3), con costas en la al­zada a la apelante vencida (art. 68, Cód. Pro­cesal). Tal mi voto.

Los doctores Bulygin y Amadeo, por aná­logos fundamentos se adhieren al voto prece­dente.

Por lo deliberado y conclusiones estableci­das en el acuerdo precedentemente transcrip­to, el tribunal por unanimidad de votos resuel­ve: Confirmar el pronunciamiento recurrido en lo principal que decide, y modificarlo con­forme las pautas establecidas en el conside­rando II punto 3o con costas de esta alzada a la apelante vencida (art. 68, Cód. Procesal).

Nerio  N. Bonifati. Eugenio Bulygin.         ­---Octavio D. Amadeo.