LA CONFIANZA CÍA DE SEGUROS S.A. C/ CAP. Etc. Del Buque <SALVADOR> y/o  IVARAN LINES”

             CNCiv y Com. Fed. el Pleno, del 22/09/89

 

 

          Transporte Marítimo: Limitación de responsabilidad:

                           Faltante de Mercaderías embaladas

                     en bultos acondicionados en Contenedor.

 

      Tratándose de un reclamo indemnizatorio por incumplimiento de un contrato de transporte marítimo fundado en el faltante de mercaderías embaladas en bultos u otro tipo de recipientes- cuya cantidad se consignó en el respectivo conocimiento de embarque, ya sea en la columna “número de bultos”, o en la de “descripción de mercadería”- acondicionados en un artefacto unitarizador de cargas, corresponde calcular el límite de responsabilidad que contempla la Convención de Bruselas de 1924 (Adla, XX-A, 181) sobre cada uno de aquellos bultos o recipientes.

 

         Buenos Aires, 22 de septiembre de 1989.

 

 

    Se reunieron los Jueces de la Exema. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial, según lo dispuesto por el art. 298 del Código Procesal y en relación a la votación que da cuenta el acta de fs. 418. En ella se estableció, por unanimidad, que, tratándose de un reclamo indemnizatorio por incumplimiento de un contrato de transporte marítimo fundado en el faltante de mercaderías embaladas en bultos u otro tipo de recipientes- cuya cantidad se consignó en el respectivo conocimiento de embarque, ya sea en la columna de “número de bultos”, o en la de “ descripción de la mercadería”- acondicionados en un artefacto unitarizador de cargas, corresponde calcular el límite de responsabilidad que contempla la Convención de Bruselas de 1924 sobre cada uno de aquellos bultos o recipientes.

     Haciendo suyos los argumentos que el Doctor Vocos Conesa expresara al votar en primer término en esta causa y añadiendo alguna otra consideración, el tribunal brinda a continuación los fundamentos de la decisión alcanzada:

 

     La falta de tratamiento del tema sometido a plenario en la Convención de Bruselas de 1924-por ser anterior a la adopción de los artefactos unitarizadores de cargas-no impide que, mediante una interpretación integradora, se recurra a lo dispuesto en el art. 278, párr. 3°, de la Ley de Navegación, tomada del Protocolo de Bruselas de 1968 ( no ratificado por nuestro país). Este artículo dispone: “Cuando un <container> o cualquier artefacto similar sea utilizado para acondicionar mercaderías, todo bulto o unidad enumerado en el conocimiento como incluido en el <container> o artefacto similar, es considerado como un bulto o unidad a los fines establecidos en este artículo. Fuera del caso previsto se considerará al <container> o artefacto similar como un bulto o unidad”

 

 

    La controversia interpretativa ha girado hacia aquí en torno al alcance del vocablo “enumerado”. Las Salas I Y III de esta Cámara, con otras integraciones, exigieron que los bultos contenidos en el unitarizador- para ser considerados a los artefactos de la limitación de responsabilidad- sean individualizados mediante una numeración o identificación. Enumerados querría decir, entonces, numerados sucesivamente. Para la Sala II del tribunal y para los autores López Saavedra y Simone, el concepto “enumerado”es simplemente sinónimo de “mencionado”, “expresado”.

 

    Basta, pues, que en el conocimiento-no interesa si la columna número de bultos o en la descripción de la carga- se consigne cuántos cajones se transportan dentro del unitarizador( pallet o container) para que el l{imite sea calculado en función de ellos.

 

    Este último criterio adopta la Cámara en pleno.

 

    Refiriéndose al art. 278 de la Ley 20.094, Luis B. Montiel dice: “el mismo monto indemnizatorio se aplicará a los <containers> o artefactos similares, cuando hayan sido embarcados como un bulto o unidad, es decir,<sin precisar la cantidad> de bultos o unidades colocados en su interior. En cambio, <de haber sido precisado>, la limitación funcionará respecto de cada bulto enumerado en el conocimiento como incluido en el <container> (cfr. “Curso de Derecho de Navegación”, págs. 292/3, Bs. As., 1976- los encomillados simples no están en el original-).

 

     Y en un artículo posterior, el recordado profesor Montiel explica: “Si el conocimiento de embarque se emite amparado el transporte de un <container>, <pallet>, etc., sin especificar ni individualizar el número o cantidad de unidades o bultos almacenados o agrupados en el mismo, la limitación de responsabilidad funcionará en relación a un solo bulto. En cambio, si el conocimiento cubre el transporte de un container, pallet, etc., pero se enumera en dicho conocimiento el número de bultos o unidades que han sido en él almacenados o agrupados, la limitación de responsabilidad se aplicará respecto de cada uno de estos bulto o unidades( cfr. “La limitación de responsabilidad en el contrato de transporte de mercaderías por agua en el derecho argentino”, Revista de Estudios Marítimos, págs., 32/3, en especial).

 

      Lo que debe estar enumerado, según Montiel, es el número de bultos que contiene el unitarizador ( y no cada uno de los bultos almacenados en él). En ningún  momento dicho autor exige que los bultos estén “numerados”( sobre la distinción entre “enumerados” y “ numerados” vid, Domingo M. López Saavedra, op. posteriormente cit.).

 

 

     Lo que importa para determinar el límite de responsabilidad es que el número o cantidad de bultos dispuestos en el “pallet” sea individualizado, de manera que el transportador pueda tener conocimiento de cuántos bultos contienen los artefactos unitarizadores, siendo razonablemente indiferentes a él que esos bultos estén o no sucesivamente numerados ( la exigencia de numeración de orden parece un exceso interpretativo y no se ve qué función puede cumplir dicha numeración respecto de bultos contenidos en un unitarizador)

 

      Cabe añadir que dicho artículo, Montiel destaca la importancia del precedente de la Sala III de este tribunal ( “ Aconcagua c/ buque < Río Deseado>”, del 7 de agosto de 1980- Revista “ La Ley”, t, 1980-D, págs. 220) pero no abre juicio sobre el grado de acierto en la interpretación.

 

      Albert C. Cappagli trata, también, el tema ( vid. “Algunos aspectos del protocolo de 1968...frente a la Ley de la Navegación argentina”, Revista de Estudios Marítimos, cap. IV, núm. 12/3). Comienza por distinguir dos situaciones: “cargas unitarizadoras sin mención en el conocimiento de bultos contenidos en el unitarizador y carga unitarizada con tales menciones”.

 

      En el primer caso, cada artefacto se tomará como un bulto o unidad. “Ante tal sistema de carga-dice-, el transportador desconoce el contenido de cada artefacto, ya que éste no es mencionado en el conocimiento; de allí que el propio unitarizador sea tomado como un bulto o unidad”. En el segundo supuesto, al mencionarse el contenido de cada <container>, el transportador conoce qué es lo que lleva y está en condiciones de cerciorarse de ello. En consecuencia, el artefacto unitarizador no debe ser tomado-a los efectos de la limitación de responsabilidad-como un solo bulto o unidad sino como lo que realmente es: un artificio para facilitar el manipuleo y transporte. “De allí que cada bulto o unidad contenido en el unitarizador de carga sea tomado como tal, como un bulto o unidad a los efectos de la limitación de la responsabilidad”.