"AUTOTECNICA S.A. c/ buque RÍO MARAPA",

Corte Suprema de Justicia, del 14/02/89 Transporte marítimo: Limitación: interpretación de los términos "bulto" y "unidad de carga".


Este es otro caso que estaba convencido que se había publicado. En él la Corte Supre­ma acepta que el criterio del Procurador en cuanto a que si en el conocimiento de embar­que se mencionan las cajas contenidas en cada pallet, cada caja y no el pallet, será tomada en cuenta como unidad a los fines de la limitación de la responsabilidad.

Suprema Corte:

I. La Sala IIP de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Federal Civil y Comercial, a fs. 225/228, modificó la sentencia de primera instancia en cuanto al monto indemnizatorio reclamado por la actora al capitán, propietario y/o armador del buque "Río Marapa", a fin de resarcirse de los daños y perjuicios provocados por la falta de mercaderías en un cargamento que se encontraba amparado por un conoci­miento de embarque suscripto en Dallas, Esta­dos Unidos de América.

Consecuentemente, limitó la responsabili­dad del transportista por cada uno de los "pa-llets" transportados, con fundamento en el artí­culo 4S, inciso 5S de la Convención de Bruselas de 1924 interpretado a la luz del artículo 278 de la ley 20.094 que, expresó, concuerda con las modificaciones introducidas en la primera por el Protocolo de Bruselas de 1968.

Señaló el tribunal a quo que el mencionado Protocolo pretendió solucionar los conflictos de interpretación a que daba lugar el uso de ar­tefactos como son los "pallets" para el trans­porte de mercaderías, y su consideración o no


como "bultos" o "unidad de carga", con el ob­jeto de determinar el límite de responsabilidad del transportador.

Tras examinar los elementos de prueba obrantes en la causa, y a la luz de las normas citadas, concluyó que el límite de responsabili­dad previsto en ellas estaría dado por el núme­ro de los "pallets" mencionados en el conoci­miento de embarque, y no por la cantidad de los compresores contenidos en ellos.

Contra esa decisión, interpuso la parte acto­ra recurso extraordinario a fs. 233/237 que, previo traslado, fue concedido a fs. 244, sólo en cuanto se cuestionó la interpretación de una cláusula de la mentada Convención de Bruse­las.

Afirma el apelante que no discrepa con el fallo en lo atinente a la aplicación de las nor­mas citadas, pero sí con el alcance dado a ellas para resolver las cuestiones debatidas, y valo­rar las constancias de autos.

Señala que el a quo ha desechado elemen­tos probatorios, como la lista de empaque agre­gada a autos, por no haber sido reconocida por la demandada, ni integrar el despacho aduane­ro, citando jurisprudencia del mismo tribunal que ha admitido su validez. Agrega que, de la lectura del conocimiento de embarque, surge que se están transportando trescientas unida­des, al referirse al número de compresores transportados, y destaca que la limitación de responsabilidad es una institución exigente, de interpretación restrictiva, que debe jugar a fa­vor del acreedor de la obligación y no del deu­dor.

II. Ante todo, estimo que el recurso es for­malmente procedente, toda vez que se halla en juego la interpretación de una cláusula de un tratado internacional, y la decisión recaída ha sido contraria al derecho que en ella funda el recurrente (art. 14, inc. 32, ley 48; Fallos: 306:1805, 1861).

En cuanto al fondo del asunto, creo me­nester puntualizar que la cuestión a diluci­dar respecto de la citada cláusula, conduce a determinar el alcance que tiene, en el artícu­lo 278 de la ley 20.094 —también de natura­leza federal—, el término "enumerar", y lo que se considera "bulto" o "unidad de car­ga", a fin de aplicar el límite de responsabi­lidad establecido en la Convención de Bru­selas, teniendo en cuenta las modernas mo­dalidades del transporte por agua. Así lo pienso pues, según el alcance y sentido de di­chas expresiones, el resultado respecto a la responsabilidad del transportador es sus-tancialmente distinto.

No está controvertido en autos que la mercadería era transportada en tres "pa-llets" y, la solución dada por la Cámara en el examen del "conocimiento de embarque", a la luz de los requerimientos de las normas citadas, es que los mencionados artefactos han sido considerados por las partes como "bultos" o "unidades de carga" a los efectos de la responsabilidad del transportador.

Para ello, el a quo destacó que no fue ex-plicitada en dicho conocimiento la numera­ción ni la cantidad de cajas transportadas en los "pallets", como lo requiere la cláusu­la del tratado y la Ley 20.094.

Es decir, entendió que la norma requiere que el conocimiento indique, necesariamen­te, la cantidad de cajas o boxes en que se embalaron los compresores, y sólo que a ellas cabía tener por "bultos" o "unidades de carga" las que debían además, estar nu­meradas.

A mi juicio, la citada Convención descri­be dos modos de identificación del carga­mento: en el primero, cuando el conjunto estuviera cubierto o encajonado, sin indivi­dualizarse; y en el segundo, cuando las pie-


zas que lo componen se hallan identificadas, mediante cantidad o unidad de medida, u otro modo de descripción.

Ello es así, porque la misma norma seña­la que todo "bulto" (conjunto) o "unidad" (cada pieza) enumerada en el conocimiento como incluido en el "container" o artefacto similar —"pallet" en el caso— es así consi­derado a los fines del límite de responsabili­dad. En caso contrario, es decir si no se hu­biera enumerado, entonces recién puede considerarse al "container" o "pallet" como un "bulto" o "unidad".

A mi modo de ver, si en el conocimiento de embarque (fs. 37) —elemento de prueba no descalificado por las partes y tenido en cuenta por el tribunal a quo—, se indica un número específico de cantidades de piezas y se las identifica, es decir, enumera, no cabe asignar otra intención a las partes, que ha­ber indicado cuál era el contenido del arte­facto de transporte y , en tal caso, la situa­ción aparece comprendida en el segundo de los supuestos a que se refiere el precepto, ya que el transportador puede saber lo que lle­va y, por ello, el artefacto que contiene las mercaderías no puede ser considerado un solo bulto.

Estimo que el propósito de la norma es que se enumeren las unidades contenidas, es decir se haga el cómputo numeral de las co­sas, se indique su número o cantidad, pues si se conoce el número de unidades transpor­tadas en el artefacto, resulta conforme a la previsión de aquélla que, a cada una de las piezas, se la tenga por unidad de carga.

En este orden de cosas, la exigencia im­puesta por el a quo, acerca de la determina­ción de la cantidad de cajas incluidas en ca­da "pallet", y el número de compresores co­rrespondiente a cada una de ellas, no toma en cuenta que, estando indicadas las unida­des transportadas (entendiendo "unidad" como singularidad en número o calidad), se encuentra satisfecho el requisito relativo al contenido del artefacto, de forma tal que impide considerar a éste como un "bulto" o "unidad".

A mi parecer, la interpretación indicada en cuanto al alcance de los términos, recoge el principio que se halla en la letra y espíri­tu de las normas, cual es que la responsabi­lidad es la regla y el límite la excepción, lo que lleva a interpretar al contrato, y las nor­mas que lo rigen, con criterio restrictivo en materia de exención de responsabilidad.

Por todo ello, soy de opinión, que corres­ponde revocar la sentencia apelada en lo que fue materia de recurso, y disponer que se dicte una nueva de acuerdo con lo expuesto.

Buenos Aires, 16 de noviembre de 1988.

Guillermo G. López.

Buenos Aires, 14 de febrero de 1989.


Vistos los autos: "AUTOTÉCNICA S.A. y otro c/ Cap. y/o Prop. y/o Arm. bq. Río Mara­pa s/ interrumpe prescripción".

Considerando:

Que esta Corte comparte y hace suyas las consideraciones vertidas por el señor Procura­dor Fiscal en el dictamen precedente, a cuyas conclusiones se remite por razones de breve­dad.

Por ello, se deja sin efecto la sentencia ape­lada; con costas. Vuelvan los autos al tribunal de origen para que por quien corresponda, se dicte una nueva con arreglo al presente. Noti-fíquese. Augusto César Bclluscio. Carlos S. Fayt. Jorge Antonio Bacqué,