"ALVAREZ, HILDA NOEMÍ C/ BRITISH AIRWAYS" CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, DEL 10/10/02.

Transporte Aéreo de Mercadería: La limitación comprende el daño moral.


En este novedoso Fallo, la Corte Suprema sostiene que la limitación de responsabilidad prevista en las convenciones internacionales comprende el daño moral. En general, la Cá­mara Federal local sostenía que la limitación alcanzaba sólo a los daños patrimoniales, pe­ro no a los extrapatrimoniales, como lo es el daño moral.

Buenos Aires, 10 de octubre de 2002.

Vistos los autos: "Alvarez, Hilda Noemí c/ British Airways s/ daños y perjuicios",

Considerando:

1°) Que contra la sentencia dictada por el Señor Juez federal que excluyó del límite de responsabilidad previsto por el art. 22 del Con­venio de Varsovia de 1929 (aprobado por la ley 14.111, con las modificaciones de La Haya de 1955 -ley 17.386- y de Montreal n° 1, 2 y 4 —ley 23.556—) la suma correspondiente a la indemnización del daño moral sufrido por la actora en razón de la demora en la devolución de cierto equipaje entregado para su transporte a la empresa British Airways, esta última inter­puso el recurso previsto por el art. 14 de la ley 48.

Según la apelante, el a quo ha efectuado una interpretación errada del mencionado ordenamiento internacional, pues —afir­ma— el tope de responsabilidad establecido por su art. 22 se aplica a todo tipo de daño, inclusive el moral, entendiendo que aceptar "...el criterio de aumentar una indemniza­ción más allá del límite expresamente estable­cido en el Tratado es burlar la clara intención


de la norma y permitir indemnizaciones sin límite pretextando que el daño moral, por su índole exírapatrímonial, puede quedar ex­cluido de la limitación..."

2°) Que el recurso extraordinario es for­malmente admisible, pues se encuentra en tela de juicio la exégesis y aplicación de una norma contenida en un tratado internacio­nal y el fallo recurrido ha sido contrario a las pretensiones del apelante (art. 14, inc. 3, ley 48; Fallos: 311:2646; 315: 2706; 323: 3798; entre otros).

Asimismo, el fallo ha sido dictado por el superior tribunal de la causa, dado que se trata de un juicio que por su monto resulta inapelable.

3°) Que tratándose de un reclamo por daños derivados del "retardo" en la entrega de equipaje, rige el límite del art. 22, inc. 2, a, de la citada convención, texto según la re­dacción del Protocolo Adicional ns 2 de Montreal, aprobado por la ley 23.556, cuya aplicación al caso solicitó la demandada a fs. 97, y fue admitido por la sentencia a fs. 187 vta. sin crítica de la contraria.

De acuerdo con el texto internacional: "...En el transporte de equipaje facturado y de mercancías la responsabilidad del trans­portista se limitará a la suma de 17 derechos especiales de giro por kilogramo..."

4°) Que el límite de responsabilidad alu­dido en el considerando anterior marca la suma máxima que el transportador aéreo está obligado a pagar en un supuesto como el del sub examine, y, ciertamente, el art. 22

de la convención, no discrimina por razón de la naturaleza del daño. Es decir, tanto las sumas correspondientes al resarcimiento del daño patrimonial, como del extrapatrimo-nial, están alcanzadas por el tope indicado. Tal es, asimismo, la conclusión que se desprende del texto del art. 24 de la Conven-ciinr oír ?£ír3yvñr vC"ay^ ¿aMtfártíi-uvdnr .fti? omitida por el juez, pero puesta de relieve por el recurso extraordinario a fs. 193), e igualmente la específicamente sostenida por la jurisprudencia y doctrina extranjeras.

En efecto, dicho art. 24 establece que: ".. .En el transporte de pasajeros y equipaje, cualquier acción por daños, cualquiera sea su título, solamente podrá ejercitarse dentro de las condiciones y límites señalados en el presente convenio..."

Y en cuanto a la jurisprudencia y doctri­na extranjeras, cabe recordar el fallo de la casación francesa, de 30 de enero de 1950, causa "Queen's Bench División", por el que se rechazó la posibilidad de sumar el daño moral a la limitación del art. 22 de la Con­vención de Varsovia, es decir, 125.000 fran­cos poincaré (límite por entonces vigente) más el perjuicio extrapatrimonial, señalán­dose en la oportunidad que "...la suma de 125.000 francos tiene por objeto cubrir el conjunto del daño causado, cualesquiera sean sus diferentes elementos..." En comen­tario a tal fallo, Me. Giorgiades afirmó que "...aunque la indemnización sea reclamada por razón de perjuicio moral o material, o los dos a la vez, queda siempre confinada dentro de los límites de la Convención, cuya cifra, por lo demás, no constituye un «forfait»..." (cfr. citas y opinión concordante de Henry Zoghbi, "La responsabilité aggravée du transporteur Aérien", Beyrouth, 1960, pág. 45, n° 99).

5°) Que, en fin, lo decidido por el señor juez federal no se compadece con la juris­prudencia de esta Corte en cuanto tiene se-


ñalado que el límite del art. 22 de la Con­vención de Varsovia constituye un tope má­ximo en la extensión pecuniaria del resarci­miento, más allá del cual no corresponde abonar suma alguna en concepto de capital. Es decir, que se trata simplemente de una li­mitación cuantitativa, lo cual no implica -jui? _dííh? se»- abonada en todos los casos, si­no que no puede ser excedida; pero en cada ocasión, los jueces pueden, a partir de las pruebas obrantes en los juicios, graduar ra­zonablemente en menos la indemnización, si juzgan que los perjuicios no alcanzan a las cantidades máximas fijadas por la ley (Fa­llos: 322:3163).

Por ello, y lo concordantemente dictamina­do por el señor Procurador Fiscal, se hace lu­gar al recurso extraordinario y se deja sin efec­to la sentencia apelada en cuanto excluyó la in­demnización acordada por daño moral del lí­mite de responsabilidad de ía transportista ae'-rea. Con costas. Notifíquese y remítase. Julio S. Nazareno (en disidencia). Eduardo Moliné O'Connor. Carlos S. Fayt (en disi­dencia). Augusto César Belluscio. — Enrique Santiago Petracchi. Antonio Boggiano. Guillermo A. F. López. Gustavo A. Bossert. — Adolfo Roberto Vázquez.

Disidencia del señor presidente Doctor Don Julio S. Nazareno y del señor ministro Doctor Don Carlos S. Fayt.

Considerando:

Que el recurso extraordinario interpuesto no cumple con el requisito de fundamentación autónoma.

Por ello, se declara inadmisible el recurso extraordinario. Con costas (art. 68, Código Procesal Civil y Comercial de la Nación). No­tifíquese y remítase. Julio S. Nazareno. — Carlos S. Fayt.