Naufragio del Prestige en las costas gallegas (España)

Es el atardecer del miércoles 13 de noviembre de 2002, cuando el Prestige, enorme y veterano petrolero cargado con 70.000 toneladas de fuel-oil, con rumbo a Gibraltar y procedente de Letonia, emite una llamada de socorro. Su casco herido, presenta una grieta de 35 metros de largo en el lado derecho que hace peligrar la estabilidad del buque y amenaza con verter al océano su carga de crudo.

Situado a 28 millas (50 kilómetros) al oeste las costas de Finisterre (La Coruña), lleva una tripulación de 27 miembros que es rescatada por helicópteros de salvamento marítimo, excepto el capitán, el primer oficial y el jefe de máquinas, que permanecen en el buque.

Según fuentes de Salvamento Marítimo, la situación al filo de las 19:00 horas es "bastante grave", dado que la zona es batida por un temporal de fuerza 8, con olas de cinco a nueve metros.

Se opta por remolcarlo mar adentro para que su hundimiento provoque el menor daño ecológico en la costa gallega. Durante el rescate se confirman las sospechas: Los embates del temporal han provocado el desprendimiento del forro del tanque de estribor por donde el barco vierte el combustible, y la cubierta entre los tanques afectados se encuentra levantada. Su casco está seriamente dañado. La mancha avistada por la tripulación del helicóptero 'Pesca I' tiene unas cinco millas de largo.

Más adelante se rompe otro de los tanques centrales que contiene fuel-oil, vertiendo su contenido al mar.

El capitán es detenido y cosa extraña... no se encuentra el Cuaderno de Bitácora.

El 'Prestige' fue construido en Japón en 1975. Su armador es la compañía griega Mare Shipping Inc. Tiene un peso de 81.574 toneladas, una longitud de 243 metros de eslora, un anchura de 35,5 metros y un calado de 18,7 metros. El buque pasó su última inspección en 1999. Desde entonces viaja regularmente entre Letonia y Gibraltar transportando hidrocarburos, pero ha sido amonestado en varios puertos por no cumplir normas de seguridad.

Tráfico semiclandestino
La carga que transporta este barco es carga 'negra', que se blanquea en puertos como Gibraltar. Es fuel-oil de muy baja calidad que se refina en los países del Este, sobre todo en la Unión Soviética. Tiene excesivo azufre y se utiliza únicamente en países del Tercer Mundo para maquinarias pesadas que requieren mucho combustible y más barato.
Las cargas se llevan a Gibraltar y se distribuyen en barcos mucho más pequeños. Es un tráfico "semiclandestino" y para ello se utilizan petroleros que tendrían que estar fuera de servicio. Este tráfico existe en el mundo, las autoridades lo conocen pero parecen no querer intervenir.

¿Cómo se origina el accidente?
El mismo día del accidente y debido al temporal, otro barco pierde carga, que queda a la deriva en el tempestuoso mar. La carga eran 200 troncos que posteriormente llegaron a la costa. Se supone que uno de estos troncos golpea el casco del Prestige por estribor, impulsado por las embestidas de las olas. Sus dimensiones, de unos 17-20 metros de largo y 30 a 50 centímetros de anchura, lo convierten en un ariete que golpea una y otra vez hasta el punto de horadar el casco del buque.

¡¡Alerta!!
Se teme que el barco se parta y siga vertiendo su contenido de crudo cerca de las costas, por lo que se le remolca mar adentro para evitar este peligro.

Al mismo tiempo, para que la mancha no siga invadiendo las costas, se trabaja para combatirlas con barreras flotantes, aspiradoras y tanques, tanto fijos como flotantes.
Se tiene la idea de realizar un trasvase de fuel, pero ante todo, lo más importante es llevar el barco mar adentro.
Una vez alejado del litoral, se especula incluso en bombardearlo con aviones F-18, para producir el incendio del combustible o el hundimiento del buque, ya que así, a una profundidad de más de 4.000 metros, el fuel se solidificará sin provocar nuevas manchas y se quedará así de forma permanente en el fondo marino. Pero el transcurso de los acontecimientos hace innecesario que se adopte esta medida, porque el deterioro y la fractura del casco del buque son los que provocan su hundimiento.

A medida que pasan los días, nuevas manchas avanzan hacia las costas, dependiendo su dirección de la trayectoria de los vientos.

Tendrán que pasar de 10 a 15 años para que la zona vuelva a su estado de regeneración original. Sus habitantes, que viven de la riqueza del mar, quieren sus costas limpias y llenas de vida. No se conforman con promesas de indemnizaciones y ponen manos a la obra para tratar de salvar sus costas y su medio de sustento.
Los pescadores salen al mar con sus barcos mejilloneros. Esta vez no van a capturar los exquisitos moluscos que hacen las delicias de nuestros paladares, sino que van a 'pescar' los emplastos de crudo e impedir que éste penetre en las zonas que aún se mantienen limpias. La 'merda' la llaman los gallegos. No hace falta traducción para describir a esta plasta pegajosa (chapapote), negruzca y maloliente que emana gases, de los que se tienen que proteger con mascarillas.

Viaje al fondo del mar.......

El Nautile, batiscafo que investiga la situación del Prestige en el fondo del mar, descubre veinte días después del hundimiento del buque cuatro hilos de fuel con aspecto de plastilina en estiramiento vertical que suben a la superficie marina, en su fuga de los tanques.